31.12.17

Organización made in China

¡Hola! ¡La desaparecida ha decidido dejarse caer una vez más por aquí!

Sé que llevo desaparecida mucho tiempo pero he estado atareadilla: he vivido una mudanza eterna, sigo empeñándome en sacar todo sobresalientes y, para colmo, ¡he entrado a formar parte del equipo de Guitar Calavera (un magazine online de temática rockera y metalera)! ❤️ Si queréis leerme más habitualmente podéis hacer una visitilla a la web, estaremos encantados de recibiros.

¡Esto de aquí lo hizo Pablo!

Aunque ya lo dije por Twitter durante el próximo mes tendréis mínimo tres entradas en el blog, empezando por ésta. Estoy preparando también mi balance del año y aguardo la llegada de un paquetito para un InviertArte (que en cualquier caso, espero tenerlo en mis manos no más allá de febrero). Soy consciente de que tengo pendiente otra entrada sobre mis anécdotas derivadas de mi intolerancia a la lactosa pero, sinceramente, ponerla ya me parecía demasiado pesado. Por lo tanto, hoy os traigo algo más ligerito (aunque extenso, tomaos algo mientras lo leéis) y que alimente vuestro consumismo navideño... ¡O para que le deis trabajo a los Reyes!

Aunque ya lo veréis más extensamente en mi balance y propósitos para el nuevo año, os adelanto que quiero organizarme más a partir de ahora. En general me cuesta muchísimo comenzar mis tareas si no las he puesto por escrito antes o tengo recordatorios en el móvil. No sé, mi cerebro necesita materializarlas de alguna manera antes de realizarlas. Además, a partir de ahora voy a estar inmersa en varios proyectos tanto personales como laborales, así que compaginarlos mentalmente y pretender recordarlos por inspiración divina sería tentar demasiado a la suerte (o a la desgracia, según cómo se vea). Como añadido, pese a que la tecnología me encanta, siempre que intento planificarme con herramientas informáticas soy un auténtico desastre. Debido a todas estas circunstancias, por más que me cueste, necesito usar un sistema de organización, físico, a partir de ahora.

He estado cavilando de mil maneras distintas cómo hacerlo, ahora que llega enero, y al final he decidido separar blog y entorno doméstico (facturación, labores...) de mi vida diaria y trabajo. Para lo primero, ya que no lo voy a mover de casa, usaré un archivador pequeño que tengo en casa, de monstruos muy cuquis. Para lo segundo, siendo consciente de que tenía que ser papelería que me encantase y que me resultase práctica valoré varias posibilidades:
  • Usar otro archivador. Descartado, es algo demasiado aparatoso con lo que cargar en mi día a día, y también hay que contar con el abre y cierra de las anillas para incluir y descartar hojas 
  • Imprimir plantillas y encuadernarlas. Tampoco me sirve, las espirales me suponen un fastidio a la hora de escribir.
  • Usar una libreta escolar al uso. Aunque tuvieran portadas preciosas, presentan el mismo inconveniente que el caso anterior.
  • Formato Midori. Los cuadernillos tienen un ancho pequeño para mi gusto, necesito páginas amplias, y las gomas no terminan de convencerme.
  • Emplear un cuaderno de lomo encolado o cosido. ¿Fácil de transportar? Sí. ¿Tiene anillas? No. ¿Y espirales incómodas? Tampoco. ¿Hay opciones de formato A5? Claro. ¡Bingo!
No pretendo decir que cualquiera de los otros métodos es inválido, cada cual puede organizarse como prefiera y le resulte más cómodo (con un archivador, por ejemplo, si cometemos un error podemos quitar la página de forma sencilla y añadir otra nueva). Estoy hablando de lo que creo que a mí me va a funcionar.

Ahora que ya sabía qué soporte físico debía escoger de qué forma plasmaría mis tareas en él y, cómo no, decidí subirme al carro de los Bullet Journal. Que eh, aquí la menda ya se ha hecho agendas antes, pero así nos entendemos todos y como que suena más moderno y a la última, ¿no? Pues nada, ¡ya era hora de empezar a buscar el cuaderno privilegiado de tan honorable tarea! El único, el inigualable, el que tendría que querer llevar siempre encima y del que no podría aburrime nunca.

Vamos a sincerarnos un poquito. Siendo prácticos, todos sabemos que cualquier libreta sirve para apuntar lo que sea que necesitemos en un momento aleatorio de nuestra aleatoria vida. Sin embargo, sobre todo si sois unos amantes de la papelería como yo, nuestro cerebro deja de ser objetivo y no nos permite emplear ese cúmulo de folios anillados que tenemos abandonado en un cajón desde que entramos en Secundaria. Por ello decidí buscar un cuaderno bonito, que me diese gusto mirar, pero que no costase más de 10-12 euros. Y entré en Aliexpress. Y se me encendió la bombilla.

Me propuse un reto:
COMPRAR EN ALIEXPRESS UN SET DE BULLET JOURNAL COMPLETO, BONITO Y DE CALIDAD POR MENOS DE 25€

Iba a necesitar:
  • Un cuaderno, a ser posible cuadriculado.
  • Algo para escribir, en mi caso:
    • Una pluma (llamadme exquisita)
    • Tinta
  • Un subrayador o marcador
  • Como mínimo un washi tape, masking tape o cinta decorativa
  • Un punto de libro
¿Y sabéis qué? ¡Lo encontré! ¡Todito! Todavía estoy esperando que me lleguen los paquetes y los evaluaré en cuanto toquen mis manos. Por si queréis ir añadiendo las cositas a vuestra cesta, os dejo por aquí fotitos de los vendedores y los links de los productos.

TODAS LAS IMÁGENES HAN SIDO OBTENIDAS DE LA PÁGINA DE VENTA DEL PROPIO PRODUCTO




¿Por qué lo escogí? Había opción en gris, portada flexible pero aparentemente resistente, papel de 100 gramos, número de páginas decente y pauta cuadriculada no muy marcada.




¿Por qué la escogí? Me encantan las estilográficas y tengo ya varias de ellas. Prefiero las metálicas porque pesan más y aportan estabilidad al trazo. Además, viene con un convertidor[LINK], con lo que me ahorro gastar en cartuchos de tinta. De todas formas, aquí[LINK] tenéis una opción en formato bolígrafo, de gel, borrables y recargables.


¿Por qué la escogí? Tengo dos tintas pero ninguna de ellas es negra y, por si no se nota, me gusta la paleta de grises. Un verde y un ocre, pese a ser preciosos, poco tienen de neutro. Además, según el reto todo debía ser comprado en Aliexpress, por lo que no tendría sentido comprar una pluma y no la tinta, ¡hasta donde yo sé no se puede escribir sólo con aire!




¿Por qué lo escogí? ¿Quién no conoce los Zebra Mildliner? Y es gris, ¡gris! Me encanta. Tenéis también muchas otras opciones como fluorescentes, de punta fina e incluso marcadores de cera.
OJO: nunca compréis rotuladores con base alcohólica para este tipo de cosas, casi con total seguridad traspasarán la página.



¿Por qué lo escogí? De vez en cuando querremos marcar una cosa concreta o pegar algo a nuestras páginas con estilo, así que como buena adicta a la papelería mona debía comprar una de estas cintas. Si cotilleáis un par de minutos por Aliexpress veréis que existen en todos los tamaños y colores, aunque mis favoritos son los de este tipo.




¿Por qué lo escogí? Quería algo que me permitiese encontrar rápidamente el momento actual. Es magnético así que no deformará las hojas como los que son tipo clip, se ve con el cuaderno cerrado y, qué carajo, es de un gato (aunque también se pueden escoger perretes). Todos en este blog sabemos los gatos son adorables. También he un segundo vendedor. Si buscáis "magnetic bookmark" encontraréis infinidad de resultados. Por cierto, el que he comprado es el negro que se ve a la derecha de la imagen.

¡Y ya estaría! El conjunto me ha salido por un total de 23,84€ pagando desde el móvil. Os recomiendo comparar precios en la web y desde la app ya que algunos vendedores tienen descuentos si compras desde tu smartphone.

Madre mía, ¡sí que ha sido larga esta entrada! Recordad que nos vemos de aquí a una semana, no os atragantéis con las uvas y ¡FELIZ AÑO NUEVO! ❤️ Muchas gracias por leerme, somos poquitos pero os aprecio muchísimo.

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