15.2.18

Balance y propósitos

¡HOLA HOLITA, CEREBRITOS CHOCOLATEROS!

Ya ha pasado un mes. Está claro que cumplir con los plazos se me da mal... ¡Pero estoy intentando remediarlo!


¿Qué? ¿Vamos con lo que nos toca? Hace algo más de un mes que empezamos el 2018, ¿qué tal os ha recibido el nuevo año? ¿Os da lástima que se haya terminado el anterior? A mí... Bueno, quizá un poco, porque aunque no fue el mejor año de mi vida mi evolución personal fue enorme.
Si recordáis, hará tres o cuatro entradas (qué poco escribo, madre mía) os contaba mis intenciones para 2017. Aunque lo del diario y lo de las fotos no lo he cumplido demasiado, los propósitos sobre mi estado anímico se han cumplido casi al cien por cien.
Comencé el año pasado bastante mustia y harta de la gente. No me abría a ningún tipo de relación social, no quería. Estaba muy de capa caída, sin motivación, y me limitaba a vivir de examen en examen. Por fortuna terminó el curso y durante los tres meses de verano mi querido y yo pusimos a punto nuestro nidito de amor (sin olvidarnos de llenarlo de juguetes y camitas para Fio, la gatita que os presenté hace un año).


La cosa es que, una vez estuvo todo listo, con el comienzo del nuevo curso y la emoción de estrenar piso, poquito a poco empecé a mejorar. A día de hoy, aunque no puedo decir que haya hecho amigos en el ciclo, al menos he quedado un par de días con gente de clase. Es algo que hace un año ni me imaginaba que podría suceder, ¡me había convertido en un ogro de las cavernas! Además, también empecé un par de proyectos de los que espero poder enseñar cositas más adelante.
A día de hoy, aunque tengo mis bajones de vez en cuando, puedo decir que soy feliz. No totalmente, desde luego, mas sí he conseguido salir del pozo de mierda en el que me zambullí hace unos años. He conseguido recuperar la confianza en mí y en el resto de la gente aunque todavía no me vea capaz de crear lazos de verdadera amistad con otras personas.

Como colofón, cerré 2017 asistiendo al Salón del Manga de Barcelona donde pude ver a varias personitas maravillosas, bocetando un viaje a Madrid para ver el musical de El Rey León (POR FIN ) y también planes veraniegos para 2018. Creo que este nuevo año me va a gustar, la verdad.

Ahora, sobre los propósitos... He cumplido los que más me importaban, así que estoy contenta. ¿Para lo que viene? Por lo pronto, solamente uno y es adelgazar. Estoy contenta con mi cuerpo y mi peso pero al ser cardiópata y tener antecedentes de diabetes en la familia... Mejor prevenir, ¿no?

Bueno, contadme, ¿qué queréis conseguir a lo largo de 2018? ¿Creéis que seré capaz de dejarme caer más a menudo por aquí? Por lo pronto, ya sabéis que os quedan por lo menos un par de entradas.

¡Nos vemos en breves! Y que tengáis un buen día.

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