Cómo sobrevivir al verano

27.6.18

¡Hola neuronas! Vaya, seguro que no esperabais verme tan rápido, ¿eh? Venga, haced una porra a ver cuánto me dura esta racha.

Bueno, ahora mismo para mí es día 21 aunque vosotros no leeréis esta entrada hasta dentro de una semana. La cosa es que el verano, otro año más, acaba de instaurarse y las temperaturas empiezan a subir. Esto hace que me pase el día derramada en cualquier rincón de la casa cual muñeco de nieve dentro de un horno panadero.


Yo soy de las que odian el calor. No me gusta sudar y el sol veraniego me quema en menos de veinte minutos, así me empotingue del mejor protector solar del mercado. Para que os hagáis una idea, tardé dos años en poder usar camisetas de tirantes por la calle durante un par de horas. Llevaba tanto tiempo huyendo de Lorenzo que era un suicidio para mi piel zambullirme en semejante empresa. Y menos mal que vivo en Galicia, no me quiero ni imaginar cómo lo pasaría en el sur del país.

En fin, sin más rodeos, que lo que quiero hacer hoy es daros la chapa y contaros lo que hago yo para soportar los meses estivales.

Agua

Es un imprescindible. Si durante el año soy un charco, en verano soy un mar. Me la bebo, me la echo por encima y hasta me la inyectaría en vena si fuese posible. Y siempre fresquita (aunque me cuesta no tomarla casi helada). ¿Habéis probado el agua con limón? ¡Refresca muchísimo!
Otra cosa que hago de vez en cuando es meter las manos hasta por encima de las muñecas en un balde con agua fría. Casi al minuto ya se empieza a notar cómo se enfría la sangre y da mucho gustito. Si queréis tener las manos libres haced lo mismo pero con los pies, o id directos a la ducha y dejad que el agua corra sobre vuestra nuca (por otro lado, se gastan más litros que de las dos maneras anteriores).


Comida fresquita

Mi menú veraniego favorito es ensaladilla con gazpacho. ¿Y de postre? Sandía. Y helados y flashes (vosotros puede que los conozcáis como flanes o frigolosinas, son esos polos alargados de sabores que van en un envoltorio de plástico).
De todas formas, mi tentempié por excelencia son los mirabeles helados. Son unas ciruelas pequeñitas, muy dulces, que una vez congeladas puedes tomar como si fuesen caramelos fríos. La fruta se deshace en la boca con un par de vueltas con la lengua y de verdad, os prometo que están riquísimos.
También podemos hacer los típicos polos con zumo, mis favoritos son los que están hechos con jugo de naranja natural.

Protector solar

Imprescindible. Necesario. Llevadlo siempre encima. Ojo también con el método que use porque no es lo mismo una barrera física que una barrera química. Y por favor, que proteja también contra los rayos UVA. La piel tiene memoria y hay que cuidarla si no queremos llevarnos una sorpresa con los años.
Hace unos días compartí un hilo en Twitter que explica muy bien todo lo relacionado con este tipo de cremitas para saber qué es lo que nos estamos poniendo en la piel y cómo funciona. Os lo dejo aquí.


Cambiar mis horarios

Normalmente salgo a comprar a media mañana o a media tarde. Sin embargo, en verano no soporto estar en la fuera durante la franja media del día. Prefiero levantarme a las ocho o nueve de la mañana y hacer todos los recados antes de las once. Si me ha quedado algo, espero hasta las siete de la tarde para salir de casa otra vez.
Soy consciente de que modificando así mis rutinas apenas tengo dos o tres horas al día para llevar a cabo todas las tareas pendientes pero creedme, ¡con un poquito de organización todo se puede!

Mascotas

Esto va especialmente para todos los que, como yo, compartimos piso con amiguitos peludos (hablo sobre todo de perros y gatos). Ellos también sufren las altas temperaturas aunque no sean capaces de verbalizarlo como nosotros. Buscan siempre suelos de baldosa y ya no duermen hechos un ovillo como en invierno. Si tenéis animales ancianos a vuestro cargo poned especial cuidado en su correcta hidratación y los golpes de calor.
¿Qué más podéis hacer? Seguid leyendo:

  • Compartid el ventilador con ellos. No seáis unos acaparadores.
  • Cambiadles el agua un par de veces al día. Aquí a veces lo hacemos hasta tres.
  • ¿Sabéis estos difusores de viaje que venden en los bazares? Comprad uno, llenadlo de agua y pulverizad de vez en cuando a vuestros animalillos con él. Yo siempre le doy un masajillo a la minina para que penetre bien entre el pelo.
  • Sobre todo en caso de que tengáis perros, haced golosinas heladas. En Google podéis encontrar muchas recetas de helados y polos, aquí os dejo algunas de ellas.
  • Hace poquito me enteré de la existencia de una manta fría para mascotas. Aunque desconozco si lleva ya tiempo en el mercado, desde luego es una opción excelente para los peludos más calurosos y, sinceramente, no me parece cara en absoluto.
  • No juguéis con ellos en las horas intermedias del día, eso sube su temperatura corporal.
  • Además, debéis evitar a toda costa sacar a vuestros perros salvo a primera o a última hora. Sobre todo en las ciudades el suelo comienza a acumular calor en cuanto le da un ínfimo rayito de sol, tened cuidado porque las patitas de vuestros amigos pueden sufrir severas quemaduras. Otra opción sería ponerles calcetines pero, no nos engañemos, pocos animales los toleran.
  • En el caso de aves, las bañeras serán grandes aliadas para nuestros compañeros emplumados.
¡Y ya está! Os daría consejos para peces, anfibios y reptiles pero no conozco ninguno salvo alejarlos de las zonas de luz.

¿Qué hacéis vosotros para sobrellevar el verano? ¿Conocíais alguna de las cositas que os he contado arriba? ¡Comentadme por aquí abajo!



2 comentarios

  1. Verano odioso...A mi tampoco me gusta. Adoro las mantas y quedarme en casa debajo de ellas viendo una peli. El verano está hecho para quien puede irse de vacaciones y estar a la bartola en la playa todo el día jaja.
    Yo soy más de salmorejo, el sabor me parece más suave que el del gazpacho y lo adoro con jamoncito por encima...Y ya si te lo sirven en Córdoba es un manjar de dioses.
    ¡Muy buena idea lo de dar consejos para que nuestras mascotas no pasen tanto calor! Yo añadiria...No tener mascotas que no sean del clima en el que vivimos...odio ver a los huskies (no sé si se escribe así) sufriendo en verano.
    ¡Un beso guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La única vez que probé el salmorejo no me gustó, claro que era el de Mercadona... Ahora me ha entrado la curiosidad, ¡buscaré una receta y lo haré en casa a ver qué tal!

      Y muy buen apunte el de escoger a nuestro bichín en función del sitio en el que vaya a vivir.

      ¡Otro para ti! ❤️

      Eliminar

© My Brain Wants Chocolate. Design by FCD. Modified by Nuna Oakwood. Pics without author below are from Unsplash and Pixabay.